Según la Federación Europea de Asociaciones e Industrias Farmacéuticas (EFPIA), " las asociaciones de pacientes necesitan del apoyo de la industria farmacéutica para desarrollar sus programas dirigidos a mejorar los cuidados y la calidad de vida de los pacientes y el conocimiento que, tanto de las necesidades de los pacientes como sobre los distintos aspectos relacionados con la investigación y los medicamentos, atesora la industria mejora significativamente gracias a la colaboración que establece con estas organizaciones".
Tras la estrecha relación que mantiene con los profesionales sanitarios y asociaciones profesionales, dentro de su estrategia de marketing, la industria farmacéutica está ampliando su población objetivo de mercadotecnia a las asociaciones de pacientes. Como es sabido, éstas tienen una gran ascendencia no solo sobre los pacientes sino también sobre la administración sanitaria y en último término sobre los propios profesionales sanitarios.
El próximo 1 de julio entrará en vigor en Europa el “Código de conducta para las relaciones entre la industria farmacéutica y las organizaciones de pacientes”, documento elaborado por la Federación Europea de Asociaciones e Industrias Farmacéuticas (JANO 6 de junio de 2008).
Bajo una aparente autorregulación ética, la industria farmacéutica podría estar institucionalizando el contacto interesado con las asociaciones de pacientes (patrocionio de programas, eventos y actividades "formativas") y en definitiva influenciando los intereses de los pacientes en el sentido de los intereses comerciales de la industria.
Quizá ahora iniciativas con la de la Plataforma No Gracias se hagan aún más necesarias y extensibles, además de a la relación de la industria con los profesionales, a la relación de la industria con las asociaciones de pacientes.






